En Bogotá el día tres de octubre exactamente en la Universidad Nacional, ocurrió el hecho mas gracioso para la vida de Pablo Gómez, él se encontraba en un árbol bastante acogedor del bosque Jaguar –bosque ubicado entre la facultad de medicina e ingeniería-, al lado tenía a su amigo que siempre lo acompañaba en su mundo del darse en la cabeza. Su amigo acababa de comprar un paco de marihuana en el Freud, se lo había comprado a un jíbaro el cual no era al que siempre le compraba (el jíbaro al que siempre le compraba ese día no había ido), el caso es que ese día Pablo y su amigo fumaron una marihuana bastante extraña, la apariencia de ésta era muy distinta a la otra marihuana que siempre compraba el amigo de Pablo Giraldo, esta marihuana tenía un aspecto verde-rojiza y la de siempre era únicamente verde. Antes de que lo aburra a usted señor lector, voy a comenzar ya mismo con la historia.
El bareto fue armado por el amigo de Giraldo, para no molestarlo señor lector pongámosle un nombre al amigo de Pablo, ¿Qué tal les parece Camilo? El caso es que Camilo Cortés estaba muy impaciente de fumar marihuana, esta impaciencia llenó a Camilo de una energía abrumadora, energía que se desvaneció en sus manos veloces formando el bareto de marihuana. Camilo sin pensarlo más de dos veces prendió el bareto y se metió la primera dosis de droga en el día dentro de su cuerpo, Camilo observó los ojos de Pablo, al momento comprendió que tenía que pasarle el bareto al pobre Pablo. Giraldo fumó con bastante desesperación, se notaba que estaba muy ansioso por introducir droga en su organismo. El bareto sucesivamente cambiaba de manos, llegó un punto en que Pablo y Camilo quedaron extasiados, cada uno se introdujo dentro de su mundo. Camilo como siempre sintió como se desbordaban sus sentidos, en especial el oído y el olfato, aunque esta vez algo más potenciado comparándolo con las últimas fumadas de su vida. Mientras que Pablo además de sentir como se desbordaban sus sentidos del olfato y el oído, también alcanzó a sentir el desbordamiento de su vista, Pablo alucinó. Al lado suyo tenía una pierna.
Ese mismo día en las selvas colombianas –exactamente en las selvas nariñenses- un grupo guerrillero del frente cincuenta y pucho de la Insurgencia Popular combatía contra un grupo de paramilitares. Pablo era un guerrillero que con su fusil escapaba de sus enemigos, de repente pisó una mina quiebra pata, no hubo dolor en absoluto, Pablo cayó dentro de un arbusto el cual lo camufló demasiado bien de sus enemigos. Sin titubear este guerrillero pasó sus ojos por todo el cuerpo, se dio cuenta que le faltaba una pierna, pero esto no era lo raro, lo raro era que no tenía ninguna mancha de sangre, realmente no estaba herido, lo que realmente había pasado era muy extraño, su pierna había desaparecido.
Pierna que apareció en la alucinación del otro Pablo, un momento, Pablo no estaba alucinando, realmente si tenía una pierna al lado suyo, esta pierna se comenzó a mover y de repente comenzó a saltar con desesperación, como tratando de buscar su verdadero lugar, todos sus movimientos fueron en vano, no pudo encontrar su lugar, entonces le preguntó a Pablo que donde se encontraba, Giraldo le contestó que en la Universidad Nacional, ésta no comprendía todavía porque había aparecido allí, siendo que en realidad debería estar totalmente destrozada sobre la tierra nariñense.
Pablo el guerrillero decidió quedarse dentro del arbusto hasta que terminaran los combates, él reflexionaba mientras tanto sobre todo, se preguntaba muchas cosas, su pregunta principal era el porque sus compañeros y él luchaban en esta guerra, su cabeza produjo varias respuestas tales como: el asesinato de sus familias por parte de los paramilitares –se entra en la guerra por pura venganza-; otra razón podría ser el simple hecho de ganar muy buena plata (para poder mantener a sus familias, simple necesidad, ¡pero si pagaban mejor los paracos); y una última sería porque se vieron tentados por la ideología de la guerrilla –destruir un gobierno corrupto, el cual no daba ni una oportunidad en el campo, él que se robaba todas las tierras para poder mantener a sus cinco apellidos-. Imposible mencionar el reclutamiento obligado, escapar era muy fácil y la misma infiltración traidora obligó a seleccionar a los humanos muy minuciosamente. Pablo interrumpió sus pensamientos políticos, para pasar a los pensamientos mágicos, pensamientos en los cuales se imaginaba a su pierna entre dos marihuaneros, uno de los cuales ni se había dado cuenta de la presencia de su pierna por la traba tan tenaz que tenía, él otro drogadicto dentro de su locura estaba hablando con la pierna. Pablo no comprendió estos pensamientos absurdos, lo único que trajo esto fue una esperanza paradójica en el comunero Porqueño, él terminó creyendo en lo que se había imaginado, su pierna estaba viva y hablando con un marihuanero, pero el problema era como podía hacer volver a la pierna.
La pierna saltó de alegría, su dueño estaba pensando en ella y estaba pensando exactamente lo que le estaba ocurriendo a ella, la pierna de un momento a otro se ideó la espectacular idea de mandarle mensajes a su dueño sabiendo esto, ésta comenzó a gritar:
-Pablo te extraño mucho, me encuentro en un mundo totalmente desconocido para mí, pero quiero volver a ti. Y la única manera que encuentro para volver hacia ti, es pidiéndole un favor al marihuanero Giraldo que tengo aquí al lado, el favor sería que me llevara hasta las selvas nariñenses y me deje allí, para después yo con mis sentidos súper especiales, te ubique y pueda pegarme en ti.
Al momento Porqueño –el guerrillero comunero- escuchó estos gritos de su pierna dentro de sus pensamientos, la esperanza se incrementó dentro del alma del pobre Pablo, él ya estaba totalmente convencido de que la pierna estaba viviendo su propia realidad, una realidad con solo una meta, volver a su dueño. Pablo vio en sus pensamientos la charla de su pierna con su tocayo el marihuanero, no escuchaba nada, solo esperaba los gritos de su pierna para que le volviera a dar alguna razón de lo que estaba ocurriendo. De repente la pierna volvió a gritar:
- Su tocayo dice que no hay necesidad de hacer tremendo viaje, que en el momento justo que a él se le desaparezca el efecto de la droga, yo apareceré sin ninguna explicación otra vez en el lugar al que pertenezco. Parece inverosímil, pero fue tan convincente su charla que, creo que dice la verdad.
Pablo el guerrillero comprendió que gracias al efecto de la droga en la sangre de su tocayo, se había generado un rompimiento de la realidad, un rompimiento en el cual él se benefició ya que su pierna cayó en este vacío intemporal, que había generado la mente de Pablo Marihuanero, pero un vacío que tenía su fin predestinado, y este fin era el fin de la traba, fin que crearía otra vez la verdadera realidad cotidiana.
El marihuanero de Giraldo estaba ubicado justo en el momento en que la traba comenzaba a disminuir, los ojos de Pablo comenzaron a borrar a la pierna de su realidad, fue un proceso largo todo el desvanecimiento de la pierna ante los ojos de Pablo, hasta que la traba por fin desapareció, el drogadicto había olvidado absolutamente todo, Pablo Giraldo tenía la mente en blanco, reaccionó inesperadamente y le preguntó a Camilo por lo ocurrido anteriormente, Camilo no le supo contestar nada, Camilo también había olvidado todo. Los dos marihuaneros se dieron cuenta de la pérdida de un lapso de sus vidas, pérdida ocasionada extrañamente por esa marihuana insólita. Marihuana insólita de mucho peligro que decidieron arrojar al mundo exterior, el pucho que les quedaba terminó en manos del narrador suertudo. Sólo fue tocar la bolsa, la cual le dio toda una historia para contar.
El guerrillero Pablo despertó de un sueño muy largo, se encontraba en el campamento, lo primero que hizo al despertar fue dirigir su mirada exactamente a la pierna que había perdido, sorpresa, la pierna estaba en su lugar, la miró minuciosamente para poder ver si tenía alguna herida, estaba sin ningún rasguño. Pablo en un momento dudó sobre todo lo que había vivido supuestamente, de repente comenzó a pensar que todo había sido un sueño. Despierto y listo, el guerrillero se dirigió a su comandante a preguntarle sobre como habían terminado los combates de ayer. El comandante no entendió la pregunta, entonces decidió regañar al comunero, estas fueron sus palabras en el momento del regaño:
-Camarada Pablo, le advierto que tiene que disminuirle al consumo de la droga, porque por lo visto se está imaginando cosas que no son, le recuerdo que el último combate que tuvimos con el ejército colombiano fue hace tres semanas, y el último combate contra los paramilitares fue hace una semana y media.
Esta historia como tal no tiene fin, pero les voy hacer un breve resumen de lo que pasó con las vidas de Pablo marihuanero y Pablo guerrillero. Pablo marihuanero después del incidente con la hierba extraña, decidió dejarla por seis meses, pero como raro reincidió, algo más, terminó obsesionado por la palabra pierna, él no tiene ni idea de donde sacó ese video, pero la palabra pierna se le aparece en su pensamiento bastante seguido. Pablo guerrillero siguió combatiendo, justo ese día después del regaño de su comandante, hubo un combate, además de eso, él siguió soñando mucho con marihuaneros, fueron tantos sus sueños con ellos, que terminó fumando hierbita, fuma cada vez que tiene que luchar, y ahora pelea sin tenerle miedo a la muerte.
sábado, 26 de abril de 2008
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